¿En qué año comenzaste a trabajar en HM Hospitales? Y ¿Cómo fue tu incorporación?¿Cómo era entonces HM Hospitales?
Empecé a trabajar en HM Hospitales en el año 2007, cuando surgió una vacante en el puesto de director de prevención de Riesgos Laborales. Recuerdo que me entrevistó el Dr. Abarca, al que no conocía hasta entonces, y con el que percibí desde el primer momento mucha conexión. Me puse enseguida a trabajar, haciéndome cargo del servicio de Prevención. Desde entonces, he tenido la oportunidad de ver crecer a HM Hospitales, pues cuando me incorporé, el grupo contaba únicamente con HM Madrid, HM Montepríncipe y HM Torrelodones.
La verdad es que ha sido una experiencia increíble porque todos los trabajadores que se iban incorporando pasaban por nuestro departamento de Seguridad y Salud en el Trabajo, les realizábamos los reconocimientos médicos y les proporcionábamos la formación requerida, teniendo la oportunidad de conocerles. Todo ello me permitió tener una visión global de la empresa y de todos los trabajadores. En Madrid, tengo la sensación de mantener este núcleo, pues la mayoría de nosotros nos conocemos y tenemos siempre a un compañero dispuesto a ayudarte. A pesar del crecimiento tan espeluznante del grupo, todavía conservo la sensación de que somos una familia.
Posteriormente, el paso a Docencia fue casi de la noche a la mañana. Fue el Dr. Abarca Cidón quien me lo propuso y me puso bajo el mando del Dr. Peláez. Esto fue en el año 2014 y considero que he tenido mucha suerte porque con el Dr. Peláez se trabaja muy bien; y si hay algo que me gusta de HM Hospitales es la libertad que me proporcionan a la hora de diseñar o determinar cómo quiero hacer las cosas. Nunca nadie me ha impuesto nada, simplemente se exige que el trabajo esté hecho y bien hecho, y la verdad es que para mí es fundamental y es una cualidad que define mucho a la Dirección de esta empresa.
El gran proyecto en Docencia en el Grupo se encarna en la Facultad HM Hospitales de Ciencias de la Salud de la UCJC. ¿Cómo definirías esta nueva singladura?
Yo creo que, en general, en la casa, cuando vemos las cosas claras nos gusta hacer las cosas a nuestra manera. Este proyecto, al ser propio y liderado por nosotros, nos permite aplicar la visión que tenemos acerca de cómo queremos enseñar, cómo queremos cuidar a los alumnos y que entiendan que para nosotros el paciente es el centro de todo, algo que desde Docencia lo tenemos muy claro. Aunque en Docencia nuestro cliente es el alumno, el por qué y para qué de todo esto es siempre el paciente, y así lo transmitimos a nuestro alumnado, así que tener la oportunidad de hacer las cosas como nosotros queremos y nos gusta, marca un antes y un después en el proyecto docente.
¿Qué va a aportar al Grupo y en la definición de las nuevas profesiones sanitarias del futuro?
El Hospital se define como centro y eje vertebrador del proyecto de salud de la formación de los alumnos. Queremos que los alumnos se formen en los hospitales, que la docencia práctica adquiera una importancia mucho más relevante que otra rama más clásica con asignaturas y clases magistrales. Es importante que el alumno pueda ‘vivir’ al paciente desde sus primeros años.
En este sentido, nuestra aportación a los alumnos es tratar de inculcar ese germen cuyo motor de vida laboral sea el paciente, de manera que, cuando estén cansados, surja una dificultad o tengan cualquier problema en el camino, piensen siempre en el paciente que está en la habitación, en su familia y en que lo están pasando mal. Se trata de formar a profesionales humanos que sepan acompañar a las familias en los buenos y en los malos momentos que van a vivir junto a ellos. Considero que ese es el pilar y para ello, contamos con profesores que, no sólo son buenos profesionales en su área, sino que también son buenos docentes con una extensa trayectoria docente y asistencial a los que les gusta vivir la formación de salud junto a los alumnos.
Hay innumerables momentos de debilidad de los alumnos en el proceso y en estos casos, nuestros médicos, enfermeros y profesionales del grupo les apoyan y arropan llegando incluso, en ocasiones, a crear una relación paternal. Es muy difícil en ocasiones exigir al alumno, pero la maestría de la profesión de los profesores reside en saber exigir con cariño, respeto, y con un acompañamiento a adultos que se están formando, sin olvidar que también tenemos muchas cosas que aprender de ellos. Este es, precisamente, uno de los aspectos que más me gusta de la Docencia, ver crecer a estos profesionales, ver cómo se van desarrollando y cómo nosotros también podemos aportar nuestro pequeño granito de arena para que el profesional que está por definir se convierta en lo que creemos que es un profesional: humano, cercano a sus pacientes y por supuesto, altamente cualificado.
Cuéntanos una anécdota o experiencia vivida durante tu trayectoria en HM
Hay una que siempre me hace mucha gracia y la he compartido con mi familia. Sería el año 2007 y entonces el Comité de Dirección estaba compuesto por un grupo reducido donde cada uno aportaba su granito de arena. No recuerdo que contratiempo surgió, pero la Dra. Cidón se levantó y dijo: “¡Pero si es que os lo está diciendo la niña de Riesgos!”. Me hizo mucha ilusión que la Dra. Cidón reconociera y compartiera una opinión conmigo.
Fíjate que la frase lo dice todo: la ‘niña’ de Riesgos, que refleja todo lo que he crecido, como han crecido los alumnos, y como hemos madurado todos en HM Hospitales.


