Doce medidas que te ayudan a conciliar el sueño
- Mantén un horario fijo para acostarte y levantarte, incluidos fines de semana y vacaciones.
- Permanece en la cama el tiempo suficiente, adáptalo a tus necesidades reales de sueño. Reducir el tiempo de permanencia en la cama mejora el sueño, y al contrario, permanecer durante mucho tiempo en la cama puede producir un sueño fragmentado y ligero.
- Evitar la siesta. En casos concretos, se puede permitir una siesta después de comer, con una duración no mayor de 30 minutos.
- Rechaza las bebidas que contienen cafeína y teína. Tomadas por la tarde alteran el sueño incluso en personas que no lo perciben.
- El alcohol y el tabaco, además de perjudicar la salud, perjudican el sueño y debes evitar su consumo varias horas antes de dormir.
- Sé realista sobre la cantidad de sueño nocturno que uno puede conseguir
- Realiza ejercicio regularmente, durante al menos una hora al día, con luz solar, preferentemente por la tarde y siempre al menos tres horas antes de ir a dormir.
- En la medida de lo posible mantén el dormitorio a una temperatura agradable y con unos niveles mínimos de luz y ruido.
- El hambre y las comidas copiosas alteran el sueño. Evita acostarse hasta que no hayan pasado dos horas después de la cena. Si te despiertas en mitad de la noche evita comer, activarás tu organismo.
- Evita realizar en la cama actividades como usar el móvil, ver la televisión, leer o escuchar la radio
- Evita realizar ejercicios intensos o utilizar el ordenador en las dos horas previas al sueño nocturno.
- Pasa tiempo al aire libre y disfrutar de la luz solar porque favorece la generación de melatonina, clave para el sueño.


