Especialista en Endocrinología y Nutrición de HM San Francisco
Jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Complejo Asistencial Universitario de León
“La especialidad de Endocrinología y Nutrición está en un buen momento porque se están desarrollando muchas alternativas diagnósticas y terapéuticas”
No existe mayor reconocimiento que el que pueden hacerte tus propios compañeros de especialidad. Por esta razón, la Dra. María Ballesteros Pomar reconoce sentirse muy emocionada con la medalla que le ha otorgado la Fundación de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el máximo galardón que puede recibir un endocrinólogo en nuestro país.
– ¿Desde cuándo supiste o decidiste que querías dedicarte a la medicina?
Supe que quería dedicarme a la medicina desde muy pequeña. Mi padre era cirujano y supongo que por lo que vi en casa yo quería ser médico. Como anécdota siempre cuento que cuando era pequeña todas mis amigas querían ser princesas y yo ya quería ser médico y siempre he bromeado con ellas que yo conseguí ser médico y ellas no consiguieron ser princesas.
– ¿Qué valores o principios te han guiado a lo largo de tu carrera médica?
Supongo que no solo en mi caso particular, sino en general la carrera médica está guiada por la necesidad de ayudar a los pacientes y esa vocación es la que tenemos los médicos, estar al lado de los que sufren y poder ayudarles no solo con nuestros conocimientos sino también con la relación médico-paciente.
– ¿Qué supone para ti tanto a nivel personal como profesional el haber recibido la medalla de la Fundación de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) en reconocimiento a tu trayectoria profesional?
Para mí ha sido el culmen de mi vida profesional porque no hay ningún reconocimiento mayor para un endocrinólogo en España y a nivel personal me ha supuesto darme cuenta de que tengo muchos amigos en la endocrinología española y mucha gente que me quiere y no solo en lo profesional. Sentir ese cariño de los endocrinólogos españoles en lo personal para mí está siendo muy emocionante.
– ¿Qué consejo darías a los especialistas que se inician en la Endocrinología?
Como consejo a los especialistas que se inician en la Endocrinología y, al igual que lo dije durante mi discurso de en el acto de entrega de la medalla, creo que lo más importante que me gustaría aconsejarles sería que fuesen generosos en el esfuerzo, generosos con los pacientes y generosos en el trabajo hacia su sociedad científica, en este caso la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, porque esa generosidad en el esfuerzo, desde luego, siempre da frutos.
– Además de la actividad clínica propiamente dicha, también eres una firma defensora de la docencia e investigación, ¿cómo es posible combinar estas tres vertientes en tu día a día?
Sí, además de la actividad clínica, siempre he tenido vocación docente e investigadora. Creo que lo que define a un buen médico no solo es la parte asistencial, sino que también debe desarrollarse en docencia, investigación y gestión, que son las otras funciones del médico. Para ayudar a los pacientes no solo nos podemos limitar a ese acto concreto médico en la consulta o en la hospitalización, sino que llegar ahí tiene otras cosas asociadas y ser, por ejemplo, un buen docente permite que siga habiendo médicos que tengan esa vocación de ayudar a los demás. La investigación es esencial para descubrir nuevas maneras de manejar las enfermedades, nuevos fármacos, nuevos enfoques que, desde luego, van a beneficiar a los pacientes. Y la gestión también es necesaria para que los procesos de atención sean los más eficientes y lo mejor posibles.
– ¿Cómo han evolucionado los tratamientos de las enfermedades endocrinas desde que comenzó tu carrera?
Desde el comienzo de mi carrera la Endocrinología y la Nutrición han evolucionado mucho y probablemente siguen evolucionando. En los últimos años estamos viviendo un momento muy dulce porque tenemos solución para algunos problemas de la especialidad muy serios como puede ser la obesidad, para los que hasta hace muy poco tiempo no disponíamos de muchas alternativas farmacológicas y, sin embargo, ahora tenemos muchos fármacos que nos ayudan enormemente a hacer un abordaje mucho más eficiente de la obesidad para los pacientes.
En otros aspectos de la especialidad, yo soy de la generación que ha crecido con el desarrollo de la nutrición clínica, que estaba poco desarrollada previamente, pero desde mi generación cada vez se hacen más cosas en nutrición clínica, lo que permite diagnosticar y tratar la desnutrición relacionada con la enfermedad, que es algo muy importante, ya que empeora el pronóstico de casi cualquier enfermedad y tenemos alternativas nutricionales en forma de tratamiento médico nutricional, que permiten ayudar a los pacientes para que puedan afrontar mejor sus enfermedades de base.
– ¿Qué papel juega la innovación tecnológica, como la telemedicina o la inteligencia artificial, en el diagnóstico y seguimiento endocrinológico?
La innovación tecnológica es fundamental en medicina en general y en Endocrinología también. Los endocrinólogos siempre hemos tenido una mente lógica porque el estudio de las hormonas hace que haya que ser así. La Endocrinología probablemente es la parte de la medicina más parecida a las matemáticas y dentro de todo eso, pues claro, todo lo que se está desarrollando: el big data, la inteligencia artificial, toda la innovación tecnológica… va a ser fundamental para la Endocrinología y la Nutrición
Pero es que además si hablamos de tecnología, no podemos olvidar lo importante que ha sido en los últimos años la evolución tecnológica en diabetes, sobre todo en diabetes tipo 1, porque ha permitido dar soluciones muchos mejores a los pacientes para el manejo de su enfermedad y que permiten en cierto modo mejorar su calidad de vida. En el diagnóstico en los últimos años también estamos desarrollando la aplicación de la inteligencia artificial a aspectos como la ecografía tiroidea o la valoración de la composición corporal mediante técnicas de imagen como el escáner al que se añade inteligencia artificial y todo eso también está haciendo que la Endocrinología se desarrolle mucho en esa parte también de innovación tecnológica.
– ¿Qué análisis harías de la situación actual de tu especialidad y los retos que tiene a corto y medio plazo?
Respecto a la situación de la Endocrinología y la Nutrición creo que estamos en un buen momento porque se están desarrollando muchas alternativas diagnósticas, muchas alternativas terapéuticas y creo que en los próximos años sí que vamos a seguir teniendo cada vez más fármacos, sobre todo en las áreas más metabólicas para nutrición, obesidad y diabetes, que nos van a permitir que el pronóstico y la evolución de las enfermedades endocrinológicas vayan a ser mejores de lo que han sido nunca.
Y respecto a los retos a corto y medio plazo, pues como en otras especialidades médicas, uno de los retos es la falta de profesionales y también la escasez de recursos como para poder desarrollar la especialidad lo suficiente. Esperemos que en los próximos años esto se arregle y que podamos tener más recursos con los que ayudar a los pacientes con enfermedades endocrinológicas y nutricionales.


