Formada durante más de una década en disciplinas como teatro gestual, clown, creación escénica, improvisación, técnica Meisner y actuación ante cámara, la doctora Nieves M. Oller Varela, cardióloga en el Hospital HM Sant Jordi, ha recorrido escuelas como el Institut Gestalt, la Escola Timbal, la Escuela de Comedia de Patrizia con Zeta y diversos grupos de creación en Barcelona. Su trayectoria escénica, que incluye la participación en varias obras con escuelas de interpretación y con la compañía Urpes‑T, convive con una sólida carrera como cardióloga. Hoy continúa formándose y actuando por vocación, encontrando en el teatro un espacio que le aporta espontaneidad, presencia, autoconocimiento y la posibilidad de interpretar personajes radicalmente alejados de su vida profesional.
- ¿Cómo nació tu vínculo con el teatro y qué te aporta esta faceta artística en el plano personal?
Mi afición por el teatro viene de lejos. Siendo niña hacíamos representaciones en mi casa para familiares y amigos y yo disfrutaba disfrazándome e interpretando distintas obras, a veces, inventadas.
Deseaba ser actriz, pero también cardióloga. Y a esto último es lo que escogí y a lo que me he dedicado. Vinieron la carrera, la especialización, el trabajo, los hijos… En definitiva, un montón de obligaciones que relegaron mi afición por el teatro a un segundo plano, a un sueño difícil de encajar en todas ellas.
Fue hace más de 10 años, con los hijos ya mayores, cuando hice una formación de Gestalt y teatro. Posteriormente, entré en la Escuela de Comedia de Barcelona y en el grupo Panteres Grogues. Hice un curso de Teatro en la Escuela Timbal de Barcelona y otro en la Escuela Meisner.
Y.… así ha sido como poco a poco, he ido formándome, aprendiendo, disfrutando y enriqueciéndome a nivel personal con el teatro.
El teatro me ha aportado espontaneidad, diversión, mayor capacidad de comunicación y seguridad y confianza para hablar en público, porque ayuda a perder el miedo escénico. El teatro por sí mismo ya es terapéutico. Ayuda a un mayor conocimiento personal, tomando conciencia de nuestras emociones, de nuestros miedos para así poder superarlos. El meterse en distintos papeles sin juzgarlos, también aumenta la comprensión, la tolerancia y la empatía por los demás. El actor tiene que ser capaz de interpretar cualquier tipo personaje y yo disfruto interpretando personajes que se alejen mucho de mí y de mi vida.
- ¿Hay habilidades que hayas desarrollado sobre el escenario —como la escucha, la improvisación o la gestión de las emociones— que también te resulten útiles en tu trabajo como cardióloga?
Todo lo que el teatro me ha enseñado me sirve para mi vida del día a día y como no, también en mi trabajo como cardióloga.
Encima del escenario, has de ocupar tu espacio, estar muy presente, estar en el aquí ahora, en lo que sucede en cada momento. Cada momento es único e irrepetible y si no estás presente, ese momento ya ha pasado, ya te lo has perdido.
Esa presencia es importante en la atención al paciente y eso conlleva escucha activa y gran atención, no sólo a lo que el paciente dice que le pasa y a la información que nos dan la exploración clínica y pruebas complementarias, sino también a sus gestos, a sus emociones.
No hay que dejar pasar, todo lo que nos transmite la comunicación no verbal.
Mientras actúas, también has de ser consciente de como impacta en ti lo que tus compañeros de escena hacen y de cómo reaccionas a ello. En la vida y por ende en mi trabajo como cardióloga, también es importante tomar conciencia de mis propias emociones. Conocer nuestras emociones ayuda a gestionarlas, pero sin etiquetarlas. Las emociones no son ni buenas ni malas. Simplemente está ahí. Cuando estamos delante de un paciente ser conscientes de cómo nos sentimos, da igual cómo, nos ayudará a gestionar esas emociones y a estar más presente
- Después de interpretar personajes tan alejados de tu vida profesional, ¿qué papel o tipo de proyecto teatral te haría especial ilusión afrontar en el futuro?
Disfruto con cualquier papel que me den, porque todos me enseñan y me aportan cosas. Pero… sobre todo me gusta hacer papeles que no tengan nada que ver con mi día a día ya que eso siempre representa un reto.
