La salud de un bebé empieza mucho antes de nacer

Así nace la nueva Consulta de Salud Medioambiental Perinatal del Hospital HM Nou Delfos

La exposición a factores ambientales durante el embarazo puede influir de forma decisiva en la salud futura de los niños. Con el objetivo de ayudar a las familias a identificar y reducir riesgos desde antes del nacimiento, en el hospital HM Nou Delfos se ha puesto en marcha una innovadora Consulta de Salud Medioambiental Perinatal. Hablamos con Enara Díez, enfermera pediátrica del centro e impulsora del proyecto, sobre la importancia de incorporar la salud medioambiental al cuidado integral de la maternidad y la infancia.

1.  El Hospital HM Nou Delfos pone en marcha una nueva Consulta de Salud Medioambiental Perinatal dirigida a mujeres embarazadas o que están planificando un embarazo.

¿En qué consiste este proyecto y qué necesidades pretende cubrir durante una etapa tan importante como la gestación?

Este proyecto nace con el objetivo de acompañar a las mujeres embarazadas y a sus familias en la identificación de factores ambientales que pueden influir en la salud del bebé desde antes de su nacimiento. A través de una entrevista estructurada, exploramos aspectos relacionados con el entorno doméstico, laboral y los hábitos de vida, ofreciendo recomendaciones personalizadas para reducir exposiciones potencialmente perjudiciales y promover entornos más saludables durante el embarazo.

Cada vez sabemos más sobre cómo las experiencias y exposiciones que ocurren durante los primeros mil días de vida —desde la concepción hasta los dos años de edad— pueden influir en la salud futura. Sin embargo, muchas familias desconocen que factores cotidianos como la calidad del aire interior, el humo del tabaco, determinados productos químicos o incluso el contacto con la naturaleza también forman parte de la salud. Esta consulta busca precisamente cubrir ese vacío, incorporando la salud medioambiental como una dimensión más del cuidado integral durante la gestación.

2.  ¿Qué ventajas aporta la coordinación entre la maternidad del hospital y la nueva consulta y cómo contribuye a acompañar a las familias desde el embarazo hasta la infancia?

Uno de los aspectos más enriquecedores de este proyecto es la posibilidad de crear un continuum asistencial entre la etapa prenatal y la infancia. En el Hospital HM Nou Delfos trabajaremos con mujeres embarazadas y familias en etapa preconcepcional, mientras que en Hospital HM Nens contamos con una consulta de salud medioambiental dirigida a niños y niñas con patologías en las que los factores ambientales pueden desempeñar un papel relevante, como enfermedades respiratorias, alérgicas o endocrinas. Esta coordinación permite abordar la salud ambiental desde una perspectiva longitudinal y centrada en la familia.

Además, facilita que los mensajes preventivos sean coherentes a lo largo de las distintas etapas de la vida. La educación sanitaria no se dirige únicamente a los niños o a los futuros padres por separado, sino al conjunto de la familia, fomentando hábitos y entornos más saludables que pueden tener beneficios tanto inmediatos como a largo plazo. Nuestro objetivo es acompañar a las familias desde el inicio de la vida, ayudándolas a tomar decisiones informadas sobre aquellos factores ambientales que pueden influir en su bienestar.

3.  Cada vez existe una mayor preocupación por el impacto que determinados factores ambientales pueden tener sobre la salud materna e infantil. ¿Qué aspectos se abordarán durante la consulta y qué recomendaciones pueden ayudar a las familias a reducir riesgos desde antes del nacimiento?

Durante la consulta abordaremos aspectos muy diversos del entorno cotidiano, como la exposición al humo del tabaco y otras sustancias, la calidad del aire dentro y fuera del hogar, las condiciones de la vivienda, las exposiciones laborales, el uso de determinados productos químicos, la alimentación o el contacto con espacios naturales. También dedicaremos tiempo a conocer las preocupaciones específicas de cada familia para poder ofrecer recomendaciones adaptadas a su realidad.

Lo importante es transmitir que no se trata de generar alarma, sino de identificar pequeñas acciones que pueden marcar una diferencia. Medidas como mantener una buena ventilación en el hogar, evitar el humo del tabaco, reducir el uso innecesario de pesticidas y productos químicos, priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados o favorecer el contacto regular con la naturaleza son ejemplos de cambios sencillos que pueden contribuir a crear entornos más saludables para la madre y el futuro bebé. Como solemos decir en salud medioambiental, pequeños cambios en los hábitos cotidianos pueden traducirse en grandes beneficios para la salud.

4.  Además de la actividad asistencial, la consulta estará vinculada a un proyecto de investigación. ¿Qué objetivos persigue este estudio y qué impacto podría tener en el futuro de la atención a las mujeres embarazadas y a la salud infantil?

La investigación asociada al proyecto nos permitirá evaluar cómo se integra una consulta de salud medioambiental dentro de la práctica clínica habitual y conocer si resulta útil, aceptable y viable tanto para las familias como para los profesionales sanitarios. También nos ayudará a comprender mejor cuáles son las principales

exposiciones ambientales presentes durante el embarazo y cómo evolucionan cuando se proporciona información y acompañamiento personalizado.

Más allá de los resultados científicos, el verdadero valor del estudio es su potencial para transformar la manera en que entendemos la prevención. Si demostramos que este modelo es útil y factible, podríamos contribuir a incorporar la salud medioambiental de manera más sistemática en la atención al embarazo. En última instancia, esto significa ofrecer a las familias más herramientas para cuidar su salud y la de sus hijos desde antes del nacimiento, reforzando la idea de que prevenir empieza mucho antes de que aparezca la enfermedad.

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