María Cantos: “La mujer ha dejado de tener un papel pasivo para convertirse en protagonista de su parto”

Las matronas desempeñan un papel fundamental en el acompañamiento de la mujer a lo largo de las diferentes etapas de su vida. Para conocer más sobre la gran labor que realizan estas profesionales, sobre la evolución que ha experimentado su profesión, la importancia del acompañamiento emocional y cómo ha cambiado la manera de entender el parto y la maternidad en los últimos años, hablamos con María Cantos, coordinadora de matronas de HM Hospitales en Madrid.

La figura de la matrona suele asociarse únicamente al parto, pero vuestro papel va mucho más allá ¿Cómo definiría realmente el trabajo de una matrona hoy?

Las matronas somos enfermeras especialistas en ginecología y obstetricia, por lo que nuestras competencias abarcan todas las etapas de la vida de la mujer. Aunque es cierto que el embarazo y el parto son los momentos más visibles y donde tradicionalmente más se nos identifica, nuestra labor va mucho más allá.

Acompañamos a las mujeres desde la adolescencia hasta la menopausia, resolviendo dudas, ofreciendo recomendaciones saludables y ayudando a desmontar muchos falsos mitos que todavía existen. En HM Hospitales se ha entendido muy bien esa necesidad y se está impulsando cada vez más nuestra presencia también en consultas de ginecología y seguimiento, no solo durante el parto, sino en todo el proceso de salud de la mujer.

¿Qué es lo más gratificante de acompañar a las mujeres y familias en un momento tan importante como es un parto?

Sin duda, el poder influir de forma positiva en una experiencia tan importante como la llegada de un hijo. La matrona tiene un papel muy relevante en la parte emocional del embarazo y del parto, y eso es algo fundamental.

Hoy sabemos que el estado emocional influye directamente en los procesos de salud, y nuestro trabajo consiste también en conseguir que la mujer se sienta tranquila, segura, acompañada y con confianza durante todo el proceso. Cuando conseguimos que una familia viva ese momento de una forma positiva y serena, la satisfacción profesional es enorme.

Las matronas sois, en muchas ocasiones, el principal apoyo emocional y asistencial de las pacientes durante el embarazo y el parto. ¿Cómo se construye ese vínculo?

La clave está en la confianza y en la empatía. Un profesional tiene que prepararse no solo en conocimientos y habilidades técnicas, sino también en saber escuchar y entender qué necesita cada mujer en cada momento.

Cuando una mujer siente que la estás escuchando de verdad, que entiendes sus preocupaciones y que las recomendaciones que le das están adaptadas a ella, ese vínculo se crea de manera natural. La empatía es fundamental y, cuando existe, la conexión está prácticamente asegurada.

¿Qué significa para ti formar parte del equipo de HM Hospitales?

Después de más de 20 años de experiencia supone trabajar en el grupo hospitalario que más se preocupa por ofrecer una atención asistencial que realmente cubra las necesidades de las mujeres. Aquí existe una preocupación real por dar calidad, por estar actualizados y por seguir evolucionando constantemente. Todavía queda mucho camino por recorrer y muchas cosas que adaptar, pero la política del grupo está muy centrada en escuchar a los usuarios, entender qué necesitan y buscar la manera de poder ofrecérselo. Y eso, como profesional, es una maravilla.

¿Cómo trabajan las matronas de HM Hospitales junto al resto de profesionales para garantizar una experiencia segura, cercana y humanizada?

Hay muy buena comunicación y mucha conexión entre todos los profesionales. Trabajamos realmente en equipo y eso hace que todo sea mucho más fácil y enriquecedor para la atención a los usuarios. Además, no existe esa sensación de jerarquías tan marcadas que antes eran más habituales en el sector. Aquí compartimos conocimientos constantemente entre unos profesionales y otros, nos apoyamos mutuamente y buscamos soluciones de manera conjunta con un mismo objetivo: ofrecer la mejor atención posible a las mujeres y sus familias.

Esa colaboración entre matronas, ginecólogos, pediatras, anestesistas y el resto de los profesionales permite que la experiencia sea mucho más cercana, coordinada y humanizada durante todo el proceso.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Lo que más me gusta es descubrir continuamente cómo mejorar la asistencia y seguir evolucionando. Durante todos estos años hemos vivido un cambio enorme en la manera de atender el parto. Antes, la asistencia estaba mucho más basada en el intervencionismo y en acelerar los procesos. Hoy en día, en cambio, todo está mucho más centrado en la mujer y en el acompañante, en que estén bien informados y participen activamente en la toma de decisiones.

La mujer ha dejado de tener un papel pasivo para convertirse en protagonista de su propio parto, y eso influye muchísimo en cómo vive la experiencia y también en su salud emocional. Cada vez entendemos mejor el impacto que puede tener una mala experiencia durante el parto y la importancia de prevenir esos traumas.

Hemos evolucionado muchísimo, incorporando herramientas y recursos para que las mujeres lleguen más preparadas, más tranquilas y más seguras. Un ejemplo de ello es el simulador de parto del Hospital Universitario HM Puerta del Sur, que permite a las futuras madres y sus acompañantes conocer mejor todo el proceso y afrontarlo con mayor confianza y tranquilidad.

Y ver cómo todo eso se traduce en experiencias mucho más positivas y gratificantes para las familias es algo increíble. Al final, uno de nuestros grandes objetivos es precisamente ese: combatir el trauma del parto.

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